

Células madres y otros Dioses. Desde que la humanidad tiene uso de razón; o por lo menos trata de que así parezca, el hombre busca solución a sus problemas de salud en elementos ajenos a su cuerpo.
Desde el comienzo de la historia hubo personas con gran poder de observación que hicieron de la naturaleza su escuela de medicina mientras que otras, la gran mayoría, enfrentaba los males encomendándose a la fuerza divina con la sucursal más próxima a sus hogares terminando a merced del infaltable grupo de los charlatanes que como única virtud tenían la de tomar los conocimientos de los primeros, ponerse con palabras un pomposo disfraz de deidad y luego venderles a los segundos una divina sanación. (Cualquier similitud con alguna "iglesia" de la actualidad es mera coincidencia.)
Esta práctica predominó hasta hace unos siglos en que la ciencia médica comenzó a ganarse su lugar en base a probadas teorías que dieron por tierra con la divina costumbre de que la gravedad de los males tenía orígenes mágicos o en el peor de los casos Satánico, sino pregunten en Salem. Un conocimiento científico que terminó con volcar la balanza a su favor, y es en la actualidad el primer consultado en casos de emergencia. Aunque en un caso extremo la falta de una solución médica hace que hasta la mente mas analítica se encomiende a Dios.¿?
Mucha agua ha pasado bajo este puente hipócrita, digo hipocrático, que evolucionó desde aquellos antiguos beberajes pasando por el poco ortodoxo sangrado, que literalmente buscaba deshacernos de la "mala sangre", hasta llegar a la actualidad donde ambos caminos parecen unirse ya que la medicina juega a ser Dios ofreciéndonos de cierta manera la vida eterna a través de las Células Madres y la Clonación. Por lo que el envase dejaría de ser descartable y pasaría a ser reciclable faltando solo que de una vez por todas descubran como convertir nuestro cerebro en un gran disco duro extraíble para ser eternos y convertirnos entonces en una plaga terrestre.
Entonces el problema sería de espacio, pero como siempre se lo dejaremos a generaciones futuras mientras que ahora seguiremos experimentando, como en Maranello por ejemplo, donde de la manera más científica que pueda le doy gracias a Dios por culminar exitosamente otro toqueteo genético que permitió una nueva camada de cavallinos con doble montura y techo, a los que Ferrari ha bautizado como Berlinetta.


Ferrari Berlinetta es el nombre del nuevo deportivo 2012 de la firma italiana al que nombra con el mismo vocablo que popularizó la Scuderia en 1950 para definir este tipo de coupes deportivas. Mucho más lindo que haberlo llamado "Ferrari Coupé Deportivo Biplaza Techado", no?
Así pues, es como se presenta esta Berlinetta, mostrando su mejor sonrisa. Aunque mirando detenidamente su sinuoso frente, la forma alargada de las ópticas frontales ubicadas siguiendo la línea de los pasaruedas y la particular forma de la parrilla, parece que esa sonrisa tiene bastante de perversa.
Sera que simplemente disfruta de ver cuánto sufres mientras esperas a poder estar en ese hermoso interior de dos tonos y que el cuero de la butaca rodeándote a la perfección te de la confianza y seguridad suficiente para enfrentar esa consola sedienta de velocidad. Un combo de relojes que auguran mucho vértigo y que hará eterno el tiempo en que demores en explotar toda la potencia de su corazón V12.
Un motor de 12 cilindros en V con una ubicación delantera que de a poco se nos va haciendo cada vez más frecuente ver en los nuevos Ferraris y que en este caso refleja la herencia genética que la Berlinetta recibió del 599 GTB. Son 6,3 litros de volumen capaces de soltar hasta 740 caballos que harán que alcances los 100 km/h en casi 3 segundos y que con el pedal a fondo y la séptima marcha funcionando a pleno verás como la aguja ubicada a tú derecha señala en el tablero los 340 km/h. Entonces te miraras en el espejo y veras esa misma expresión perversa llenando tu rostro pero ahora solo será una mueca de complicidad.
De todas maneras recuerda que estas sobre una Ferrari y todas las miradas caerán sobre ti, ten consideración de nosotros, los mortales y danos una sonrisa que nos contagie cuánto disfrutas de la velocidad. Tú qué dices Alejo?...
Sonrían! que es contagioso.





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